Debe ser difícil ver terminados tus sueños.
Salvador Cabañas catapultaría, aún más, su carrera como futbolista en el Mundial de Sudáfrica a celebrarse en unos meses.
Y no sólo eso. Dejará de jugar fútbol profesional.
Qué duro, qué triste.
Todo por la impunidad, la maldita impunidad.
***