jueves 22 de julio de 2010

Así será

"Úntate jitomate, cebolla, mole de panza, jarabe de la abuela, tierra del Everest, échate popó de rinoceronte africano, pídele a Dios" es lo menos que me han aconsejado.

Ayer me enfrenté a una dura realidad: seré calvo.

Pero de los males hay que ver el menor. No me quedaré completamente pelón.

(Este es el momento en el que el lector piensa "pobre wey")

Si no me echo porras yo, ¿quién?

Mi padre sufre de calvicie.
El padre de mi madre fue calvo.
Dos de mis tíos maternos no tienen pelo en la cabeza.

Ayer vi una foto de mi cabeza desde arriba, tipo "la toma águila". Ya no tengo pelo, parece que día a día desaparece más aunque no lo noto.

En unos años ya no tendré más cabello, ni hablar.

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