viernes 30 de julio de 2010

Entre sueños...

Ayer comí con mi mamá.
Me casé y ahora la visito.
Nunca me vi casado, pero si quería ser padre.
Nadie dijo que fuera fácil el matrimonio, y para mí ha sido un paraíso.
Lo que siempre esperé y más, mucho más.
Lo reconozco, soy muy feliz en mi casa.
De niño soñaba, quería tantas cosas.

Una noche, sentado en los columpios de la casa, miraba mi hogar. "Siempre quise algo así" pensé con los ojos llenos de lágrimas. Veía las luces encendidas desde el patio y pensaba en los que estaban adentro: Gus y Cynthia.

Otra vez pensé: "Siempre quise esto".

No podía ser más feliz. Comenzaba a comprender que Dios me bendecía, que había pintado en mi vida algo que yo quería. Justo lo que necesitaba para ser feliz.

Miré nuestro coche, la canasa de mi hijo, el pequeñísimo jardín, el enorme patio justo cuando salía mi compañera de vida.

Moví la cabeza para observar el cielo para decir: Gracias.

***

Pido, otra vez, que el lector de este blog permita y disculpe el arrebato de este tecleador que vive momentos muy felices, como debe ser.