lunes 26 de julio de 2010

Sin miedo

Hace ya algunos meses que dejé de sentir miedo.

Desperté un día -como todos- y miré a mi alrededor.

No dejé -no dejo- de sentirme un afortunado.

¿Qué más le puedo pedir a la vida? me pregunté.

¿Durará esta felicidad para siempre? volví a preguntarme.

Después la abracé y pensé "te amo, hermosa".

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Perdone el lector de este blog este pequeño arrebato en lunes.

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