martes 19 de octubre de 2010

¿Y el blog?

Sí, lo reconozco: soy culpable.

He abandonado este espacio que siempre me ha abierto un espacio cuando tengo ganas de escribir de lo que sea. Jamás me ha puesto una mala cara. Ha aguantado "como los machos" cada una de mis ideas.

¿Y los lectores?

Vaya que les debo una disculpa, bueno, si es que aún los hay.

No he tenido tiempo para teclear las miles de cosas que me han pasado, sí, son miles. Puedo resumir que me encuentro en una buena etapa de mi vida, tal vez la mejor.

Soy feliz.

Como siempre he dicho: creo que esa es la principal misión del ser humano, a pesar del entorno, a pesar de otros seres humanos. Vivo y dejo vivir.

No pienso renunciar a mi felicidad porque, la merezca o no, me hace sentir increíble. ¿Cuándo pasó? No sé, no recuerdo cuándo mi alma y mi corazón se decidieron por el camino al que siempre quise llegar.

No tengo tiempo, pero voy a escribir a menudo.

¿De qué? No me pregunte el lector hoy. Porque justamente hoy soy muy feliz.

Venga, pues, este desesperado intento de volver al blog.

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Gracias por los mails recibidos de los lectores.
Se agredecen mucho, muchísimo

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Chini, ¿sabes que te adoro?