miércoles 17 de noviembre de 2010

Apuntes en miércoles

Regresaron las pastillas para dormir.
No sé de cuáles tomo, pero tomo porque me es imposible descansar, es decir, duermo pero no duermo.
Dicen que puede ser el estrés cotidiano, ojalá.
Casi no tengo tiempo -afortunadamente- para otras cosas -como este blog, por ejemplo-.
Celebro los puentes del Bicentenario y Centenario, de la Independencia y Revolución respectivamente, como si yo hubiera peleado.
No imagino qué clase de madrazos se dieron los tatarabuelos de mis abuelos para que hoy podamos gozar de esta libertad que no sé bien si la vivimos con responsabilidad o por lo menos si sabemos que somos libres.
Creo que muchos confunden esa libertad con no estar preso, por ejemplo. Ser libres debe ser más de lo que nos han enseñado en las aulas desde pequeños.
¿Por qué no hay una clase sobre "Aprender a ser Felices" en las primarias de México? Sería una buena opción ¿no creen? o sugiero "Reír hasta que nos duela el estómago". Me gusta este último título. Ese libro no estaba en mi lista de útiles, ojalá lo hubiera estado, me habrían ahorrado horas y horas de aburrimiento.
Hoy leí en el periódico Milenio que el nuevo gobernador, Rafael Moreno Valle, no va a meter a la cárcel a Mario Marín por acuerdos políticos. ¿A quién le importa eso? Pregunto: ¿Qué prefieren las familias? ¿A poco no prefieren una mejor calidad de vida antes que ver a políticos en la cárcel?. O un aumento en su salario... puede ser.
En estos tiempos de la Revolución, México, creo en mí.


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