Ayer comí con mi mamá.
Me casé y ahora la visito.
Nunca me vi casado, pero si quería ser padre.
Nadie dijo que fuera fácil el matrimonio, y para mí ha sido un paraíso.
Lo que siempre esperé y más, mucho más.
Lo reconozco, soy muy feliz en mi casa.
De niño soñaba, quería tantas cosas.
Una noche, sentado en los columpios de la casa, miraba mi hogar. "Siempre quise algo así" pensé con los ojos llenos de lágrimas. Veía las luces encendidas desde el patio y pensaba en los que estaban adentro: Gus y Cynthia.
Otra vez pensé: "Siempre quise esto".
No podía ser más feliz. Comenzaba a comprender que Dios me bendecía, que había pintado en mi vida algo que yo quería. Justo lo que necesitaba para ser feliz.
Miré nuestro coche, la canasa de mi hijo, el pequeñísimo jardín, el enorme patio justo cuando salía mi compañera de vida.
Moví la cabeza para observar el cielo para decir: Gracias.
***
Pido, otra vez, que el lector de este blog permita y disculpe el arrebato de este tecleador que vive momentos muy felices, como debe ser.
viernes 30 de julio de 2010
jueves 29 de julio de 2010
No estamos preparados
No estoy preparado para morir.
Ayer pensaba en eso: en la muerte.
Le comentaba a la mujer de mi vida, Cynthia Huguet, que sólo he conocido a una persona que haya conocido a tres tatarabuelos y tenga dos.
¿Quién? Mi hijo.
La abuelita de mi suegra tuvo a la abuela de mi esposa muy joven.
La bisabuela de mi hijo tuvo muy joven a mamá de mi mujer.
Mi suegra tuvo a la mamá de mi hijo muy joven.
Cynthia y yo tuvimos a nuestro niño cuando aún éramos niños.
Yo sólo conocí a mis abuelos que murieron cuando no tenía más de 10 años.
Tengo pocos, muy pocos recuerdos de ellos.
Así de botepronto, recuerdo de la mamá de mi mamá sus huevos revueltos con jamón, insuperables. Mi madre "me invitaba" a quedarme con mi abuelita Lupita que siempre tuvo miedo de que me hiciera pipí en sus impecables sábanas.
De su esposo, osea el papá de mi mamá, me viene a la mente el juego de pelota en casa de mis papás, se la lanzaba y me la regresaba. Un día me quemó con su cigarro. Lloré y me prometió que desde ese día "lo dejaba". Jamás cumplió.
De mi abuelo paterno tengo muy pocos recuerdos, poquísimos. Una vez apostamos $5 pesos a un partido de futbol. Gané y no me quería pagar o no lo hacía para hacerme repelar. Siempre que lo saludaba me apretaba las manos. Cuenta mi padre que algún día le dijo "este niño es como yo". Lejos, muy lejos de igualarlo.
De mi abuelita Jose -sin acento- sólo recuerdo el día de su muerte. Mi padre me cargaba mientras ambos llorábamos. No sé por qué lloraba porque no tengo algún recuerdo claro, pero debe haber sido por ver el dolor en los ojos de mis tíos y de mi papá. El hombre duro también llora, pensé.
Mis abuelos maternos murieron de un infarto. Los paternos de cáncer.
¿Cómo moriré yo?
***
Ayer pensaba en eso: en la muerte.
Le comentaba a la mujer de mi vida, Cynthia Huguet, que sólo he conocido a una persona que haya conocido a tres tatarabuelos y tenga dos.
¿Quién? Mi hijo.
La abuelita de mi suegra tuvo a la abuela de mi esposa muy joven.
La bisabuela de mi hijo tuvo muy joven a mamá de mi mujer.
Mi suegra tuvo a la mamá de mi hijo muy joven.
Cynthia y yo tuvimos a nuestro niño cuando aún éramos niños.
Yo sólo conocí a mis abuelos que murieron cuando no tenía más de 10 años.
Tengo pocos, muy pocos recuerdos de ellos.
Así de botepronto, recuerdo de la mamá de mi mamá sus huevos revueltos con jamón, insuperables. Mi madre "me invitaba" a quedarme con mi abuelita Lupita que siempre tuvo miedo de que me hiciera pipí en sus impecables sábanas.
De su esposo, osea el papá de mi mamá, me viene a la mente el juego de pelota en casa de mis papás, se la lanzaba y me la regresaba. Un día me quemó con su cigarro. Lloré y me prometió que desde ese día "lo dejaba". Jamás cumplió.
De mi abuelo paterno tengo muy pocos recuerdos, poquísimos. Una vez apostamos $5 pesos a un partido de futbol. Gané y no me quería pagar o no lo hacía para hacerme repelar. Siempre que lo saludaba me apretaba las manos. Cuenta mi padre que algún día le dijo "este niño es como yo". Lejos, muy lejos de igualarlo.
De mi abuelita Jose -sin acento- sólo recuerdo el día de su muerte. Mi padre me cargaba mientras ambos llorábamos. No sé por qué lloraba porque no tengo algún recuerdo claro, pero debe haber sido por ver el dolor en los ojos de mis tíos y de mi papá. El hombre duro también llora, pensé.
Mis abuelos maternos murieron de un infarto. Los paternos de cáncer.
¿Cómo moriré yo?
***
miércoles 28 de julio de 2010
Cuando se despertó...
Cuando se despertó, ya no podría moverla.
Era un día como todos para ella.
Despertó para ir a trabajar.
Se bañó con agua tibia porque no alcanza para comprar un calentador de gas y la leña no siempre es suficiente para todos los que viven en su pequeña y modesta casa.
Se puso una de las dos faldas que tiene, una blusa que ella misma hizo y sus únicos zapatos de plástico que le costaron $20 en el mercado.
Desayunó lo mismo que el díá anterior y todos los meses: frijolitos con dos tortillas.
Ya no alcanzó para el huevo porque "hay que mandar a los nietos a estudiar".
Justo cuando iba a probar el primer bocado notó algo extraño en su rostro, no podía abrir la boca bien.
Fue a mirarse a su pequeño espejo en su pequeño baño de su pequeña casa.
Notó que tenía la mitad de la cara paralizada.
Luego vinieron los dolores.
Salió de su casa, tomó el camión y llegó a trabajar.
Hizo todo lo que tenía que hacer y después fue a consulta en el Seguro.
La trataron como siempre: mal.
La recetaron y le dieron medicinas que jamás podría comprar porque destina casi todo su salario para que sus nietos e hijos coman, estudien y se vistan.
Al otro día también se despertó para ir a trabajar a pesar de los dolores porque su empleo es prioridad.
La "regresaron" a su casa porque la salud es primero.
Su dinero y trabajo están seguros.
Hoy despertó y su preocupación fue sólo una: recuperarse.
***
Era un día como todos para ella.
Despertó para ir a trabajar.
Se bañó con agua tibia porque no alcanza para comprar un calentador de gas y la leña no siempre es suficiente para todos los que viven en su pequeña y modesta casa.
Se puso una de las dos faldas que tiene, una blusa que ella misma hizo y sus únicos zapatos de plástico que le costaron $20 en el mercado.
Desayunó lo mismo que el díá anterior y todos los meses: frijolitos con dos tortillas.
Ya no alcanzó para el huevo porque "hay que mandar a los nietos a estudiar".
Justo cuando iba a probar el primer bocado notó algo extraño en su rostro, no podía abrir la boca bien.
Fue a mirarse a su pequeño espejo en su pequeño baño de su pequeña casa.
Notó que tenía la mitad de la cara paralizada.
Luego vinieron los dolores.
Salió de su casa, tomó el camión y llegó a trabajar.
Hizo todo lo que tenía que hacer y después fue a consulta en el Seguro.
La trataron como siempre: mal.
La recetaron y le dieron medicinas que jamás podría comprar porque destina casi todo su salario para que sus nietos e hijos coman, estudien y se vistan.
Al otro día también se despertó para ir a trabajar a pesar de los dolores porque su empleo es prioridad.
La "regresaron" a su casa porque la salud es primero.
Su dinero y trabajo están seguros.
Hoy despertó y su preocupación fue sólo una: recuperarse.
***
lunes 26 de julio de 2010
Sin miedo
Hace ya algunos meses que dejé de sentir miedo.
Desperté un día -como todos- y miré a mi alrededor.
No dejé -no dejo- de sentirme un afortunado.
¿Qué más le puedo pedir a la vida? me pregunté.
¿Durará esta felicidad para siempre? volví a preguntarme.
Después la abracé y pensé "te amo, hermosa".
***
Perdone el lector de este blog este pequeño arrebato en lunes.
***
Desperté un día -como todos- y miré a mi alrededor.
No dejé -no dejo- de sentirme un afortunado.
¿Qué más le puedo pedir a la vida? me pregunté.
¿Durará esta felicidad para siempre? volví a preguntarme.
Después la abracé y pensé "te amo, hermosa".
***
Perdone el lector de este blog este pequeño arrebato en lunes.
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viernes 23 de julio de 2010
Bomberos
"Bombero, bombero, yo quiero ser bombero, que nadie se meta con mi identidad" cantábamos mi hermano y yo en el auto de mi padre cuando éramos niños, una canción de Alberto Cortés.
Muchas veces pensé en dedicarme a la fiesta brava. Sí, quería ser torero.
Después, con los años, descubrí que tenía cierta habilidad para mentir y quise ser abogado. Quería defender a la gente sin dinero, siempre fue mi idea.
"¿Por qué no estudiaste medicina como tus papás?" me han preguntado más de 100 veces en toda mi vida. No me gustó. Sí, también sé que me hubiera convertido en la mano derecha de mi padre y algunos de sus amigos, pero no era -es- para mí.
Ya con los años y varias -muchas- escuelas recorridas me decidí: quiero Comunicación, quiero trabajar en medios de comunicación.
Y hoy la vida me ha colocado con los mejores. No podría estar mejor.
No hay día en el que no aprenda algo nuevo, no puedes no hacerlo cuando estás con los que más saben de su chamba.
El post viene porque a veces no entiendo a quien trabaja sólo por dinero. Todos queremos más dinero, es lógico, no creo que exista alguna persona que no quiera más, pero ¿cuándo valen más los billetes que el conocimiento?
"Dedícate a lo que más te gusta para que no tengas que volver a trabajar jamás".
Sólo espero que jamás sea de los que sólo quieren dinero y no talento.
***
Muchas veces pensé en dedicarme a la fiesta brava. Sí, quería ser torero.
Después, con los años, descubrí que tenía cierta habilidad para mentir y quise ser abogado. Quería defender a la gente sin dinero, siempre fue mi idea.
"¿Por qué no estudiaste medicina como tus papás?" me han preguntado más de 100 veces en toda mi vida. No me gustó. Sí, también sé que me hubiera convertido en la mano derecha de mi padre y algunos de sus amigos, pero no era -es- para mí.
Ya con los años y varias -muchas- escuelas recorridas me decidí: quiero Comunicación, quiero trabajar en medios de comunicación.
Y hoy la vida me ha colocado con los mejores. No podría estar mejor.
No hay día en el que no aprenda algo nuevo, no puedes no hacerlo cuando estás con los que más saben de su chamba.
El post viene porque a veces no entiendo a quien trabaja sólo por dinero. Todos queremos más dinero, es lógico, no creo que exista alguna persona que no quiera más, pero ¿cuándo valen más los billetes que el conocimiento?
"Dedícate a lo que más te gusta para que no tengas que volver a trabajar jamás".
Sólo espero que jamás sea de los que sólo quieren dinero y no talento.
***
jueves 22 de julio de 2010
Así será
"Úntate jitomate, cebolla, mole de panza, jarabe de la abuela, tierra del Everest, échate popó de rinoceronte africano, pídele a Dios" es lo menos que me han aconsejado.
Ayer me enfrenté a una dura realidad: seré calvo.
Pero de los males hay que ver el menor. No me quedaré completamente pelón.
(Este es el momento en el que el lector piensa "pobre wey")
Si no me echo porras yo, ¿quién?
Mi padre sufre de calvicie.
El padre de mi madre fue calvo.
Dos de mis tíos maternos no tienen pelo en la cabeza.
Ayer vi una foto de mi cabeza desde arriba, tipo "la toma águila". Ya no tengo pelo, parece que día a día desaparece más aunque no lo noto.
En unos años ya no tendré más cabello, ni hablar.
***
Ayer me enfrenté a una dura realidad: seré calvo.
Pero de los males hay que ver el menor. No me quedaré completamente pelón.
(Este es el momento en el que el lector piensa "pobre wey")
Si no me echo porras yo, ¿quién?
Mi padre sufre de calvicie.
El padre de mi madre fue calvo.
Dos de mis tíos maternos no tienen pelo en la cabeza.
Ayer vi una foto de mi cabeza desde arriba, tipo "la toma águila". Ya no tengo pelo, parece que día a día desaparece más aunque no lo noto.
En unos años ya no tendré más cabello, ni hablar.
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lunes 19 de julio de 2010
Este tecleador escribió un post en un blog hermano a este, los invito a leerlo.
"El día que el gobernador entregó la plaza"
http://elheroedelapelicula.blogspot.com/
"El día que el gobernador entregó la plaza"
http://elheroedelapelicula.blogspot.com/
jueves 15 de julio de 2010
El Necio
"Será que la necedad parió conmigo" desperté cantando hoy por la mañana. Es una parte de El Necio de Silvio Rodríguez.
Muchas, cientos de cosas pasan por mi cabeza. Entre ideas, recuerdos y proyectos me vino a la mente un momento mientras seguía cantando a Silvio:
Eran los días -no recuerdo exactamente cuáles- del mes de agosto del 2007 si no me equivoco -lo más seguro es que sí-. Entre los músicos que cantábamos en el otrora glorioso Café Galería Amparo corría un rumor: "que nos van a quitar el edificio", "que van a cerrar El Amparo".
Nadie tenía una versión seria. Un día el Señor Boleaga, amigo y administrador del café -el verdadero creador del concepto Amparo, pues- me comentó que el dueño del edificio había decidido cerrar el café porque estaba harto de la música. El doctor, propietario del edificio y padre de "la dueña" del café es -o era- una persona de edad avanzada. Pasaron los días...
Un sábado acompañé a Boleaga a ver un edificio en la misma calle. Me dijo palabras más, palabras menos:
-¿Cómo lo ves, cabrón?
-De huevos, Don Luis.
-Habrá que ver si lo rentan.
-Estaría de huevos, Don Luis.
Días antes de abandonar el lugar, los músicos, muchos de ellos amigos, nos reunimos en el Barrio del Artista en forma de protesta. Cantamos, reímos, bromeamos y Miguel Ángel Méndez e Israel Contreras intentaron, sin resultados, hablar con el dueño.
Oscar Becerril tomó la guitarra y se escuchó una voz unísona: "Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui". Sí, era El Necio de Silvio Rodríguez.
Si no me equivoco, entre los que cantaban estaban Manolo Bautista, Israel Contreras "el gato", Miguel Ángel Méndez, Oscar Becerril, Manolo Molina, Sergio Rivera y algunos otros que no recuerdo de momento.
Pasó lo que tenía que pasar. Cerraron el antigüo Amparo y rentaron la casona de junto.
El día de la mudanza, sólo los meseros -Eugenio, Juan y su hermano- Manolo Bautista, Sergio Rivera y yo ayudamos a pasar las cosas: consola, bocinas, sillas, mesas, etc.
Yo no vi a los que se veían y se ven muy beneficiados del lugar, económicamente hablando.
¿Dónde estaba Israel Contreras o Manolo Molina? Me pregunté y me pregunto.
Comenzaron los primeros días del nuevo y remodelado Café Galería Amparo. No era -no es- lo mismo. Pasaron algunos meses y comenzó a surgir otro rumor: que se va Boleaga.
Un miércoles llegué y ya no lo vi. ¿Y Don Luis? pensé... "se fue temprano" me respondí. Estaba equivocado.
Don Luis se había ido para no volver.
Nadie nos informó nada. Días después, me enteré gracias a su eterno escudero, Juanito, que me dijo "se peleó con la señora -la que ponía el dinero y no el talento- y creo que renunció".
Canté todavía un par de semanas más.
No podía ir más. No se respiraba igual.
Con muchos -omito su nombre porque no valen la pena- platiqué sobre Boleaga y sobre un plan de renunciar o hablar con la que ponía el dinero... todos me dijeron que sí, pero no pasó nada.
Hoy casi todos siguen cantando en ese lugar, se olvidaron de Don Luis y cobijaron a Rubén porque es la mano que les paga. Se acoplaron a las nuevas reglas porque su naturaleza es obedecer y no ser leales. Porque es naturaleza humana no saber ser agradecidos.
Ese día cantábamos "la necedad de vivir sin tener precio".
¿Ya no se la sabrán?
Muchas, cientos de cosas pasan por mi cabeza. Entre ideas, recuerdos y proyectos me vino a la mente un momento mientras seguía cantando a Silvio:
Eran los días -no recuerdo exactamente cuáles- del mes de agosto del 2007 si no me equivoco -lo más seguro es que sí-. Entre los músicos que cantábamos en el otrora glorioso Café Galería Amparo corría un rumor: "que nos van a quitar el edificio", "que van a cerrar El Amparo".
Nadie tenía una versión seria. Un día el Señor Boleaga, amigo y administrador del café -el verdadero creador del concepto Amparo, pues- me comentó que el dueño del edificio había decidido cerrar el café porque estaba harto de la música. El doctor, propietario del edificio y padre de "la dueña" del café es -o era- una persona de edad avanzada. Pasaron los días...
Un sábado acompañé a Boleaga a ver un edificio en la misma calle. Me dijo palabras más, palabras menos:
-¿Cómo lo ves, cabrón?
-De huevos, Don Luis.
-Habrá que ver si lo rentan.
-Estaría de huevos, Don Luis.
Días antes de abandonar el lugar, los músicos, muchos de ellos amigos, nos reunimos en el Barrio del Artista en forma de protesta. Cantamos, reímos, bromeamos y Miguel Ángel Méndez e Israel Contreras intentaron, sin resultados, hablar con el dueño.
Oscar Becerril tomó la guitarra y se escuchó una voz unísona: "Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui". Sí, era El Necio de Silvio Rodríguez.
Si no me equivoco, entre los que cantaban estaban Manolo Bautista, Israel Contreras "el gato", Miguel Ángel Méndez, Oscar Becerril, Manolo Molina, Sergio Rivera y algunos otros que no recuerdo de momento.
Pasó lo que tenía que pasar. Cerraron el antigüo Amparo y rentaron la casona de junto.
El día de la mudanza, sólo los meseros -Eugenio, Juan y su hermano- Manolo Bautista, Sergio Rivera y yo ayudamos a pasar las cosas: consola, bocinas, sillas, mesas, etc.
Yo no vi a los que se veían y se ven muy beneficiados del lugar, económicamente hablando.
¿Dónde estaba Israel Contreras o Manolo Molina? Me pregunté y me pregunto.
Comenzaron los primeros días del nuevo y remodelado Café Galería Amparo. No era -no es- lo mismo. Pasaron algunos meses y comenzó a surgir otro rumor: que se va Boleaga.
Un miércoles llegué y ya no lo vi. ¿Y Don Luis? pensé... "se fue temprano" me respondí. Estaba equivocado.
Don Luis se había ido para no volver.
Nadie nos informó nada. Días después, me enteré gracias a su eterno escudero, Juanito, que me dijo "se peleó con la señora -la que ponía el dinero y no el talento- y creo que renunció".
Canté todavía un par de semanas más.
No podía ir más. No se respiraba igual.
Con muchos -omito su nombre porque no valen la pena- platiqué sobre Boleaga y sobre un plan de renunciar o hablar con la que ponía el dinero... todos me dijeron que sí, pero no pasó nada.
Hoy casi todos siguen cantando en ese lugar, se olvidaron de Don Luis y cobijaron a Rubén porque es la mano que les paga. Se acoplaron a las nuevas reglas porque su naturaleza es obedecer y no ser leales. Porque es naturaleza humana no saber ser agradecidos.
Ese día cantábamos "la necedad de vivir sin tener precio".
¿Ya no se la sabrán?
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miércoles 14 de julio de 2010
Grandes cosas
¿Qué sería de nosotros sin las pequeñas grandes cosas?
Hablo de las que en verdad son grandes.
¿Como qué? se preguntará el lector del blog.
Como estar vivo, como poder abrazar a alguien... como saber que alguien te ama.
Debería quedarme callado, muchas veces debería hacerlo y entonces escuchar a las aves o al viento. Debería acordarme más seguido que estoy viviendo el milagro de la vida.
Entiendo que despierto porque Dios tiene planes para mí, olvido que hay quien confía y espera mucho más del que teclea este post.
Estoy vivo y con eso me basta y sobra. Tengo mucho por hacer porque así lo decido junto con el Señor que no deja de guiarme y darme lecciones.
Venga, pues.
Hablo de las que en verdad son grandes.
¿Como qué? se preguntará el lector del blog.
Como estar vivo, como poder abrazar a alguien... como saber que alguien te ama.
Debería quedarme callado, muchas veces debería hacerlo y entonces escuchar a las aves o al viento. Debería acordarme más seguido que estoy viviendo el milagro de la vida.
Entiendo que despierto porque Dios tiene planes para mí, olvido que hay quien confía y espera mucho más del que teclea este post.
Estoy vivo y con eso me basta y sobra. Tengo mucho por hacer porque así lo decido junto con el Señor que no deja de guiarme y darme lecciones.
Venga, pues.
lunes 12 de julio de 2010
Preguntas para el lunes
¿Qué pasa por la mente de Javier López Zavala en estos momentos? Me pregunto.
¿Qué sintió en el estómago a las 2pm del 4 de julio cuando le dijeron "nos están ganando y por mucho"? Me pregunté y aún lo hago.
Debe ser peor que la derrota frente a Argentina, mucho peor. Casi igual que la noche del 2 de Julio cuando le avisaron -también- a López Obrador "ya nos chingaron, nos la robaron".
¿Qué le habrá dicho el gobernador esa mañana cuando hablaron por teléfono?
¿Qué pensó el gobernador por la noche? ¿Se habrá dicho "me equivoqué" mientras se miraba al espejo de Casa Puebla antes de intentar dormir?
¿Cuántas mentadas de madre habrá hecho? ¿A quién?
¿Enrique Doger sonrió o también se preocupó ante la derrota? Me quedo con la primera.
¿Cuántas familias, donde el jefe de familia es burócrata, sintieron un nudo en el estómago por no saber si tendrán un espacio para trabajar en los próximos 6 años?
¿Cómo recibieron el triunfo los principales enemigos de Moreno Valle dentro del PAN? ¿Lo felicitaron aunque lo odian? ¿Callaron? ¿
Qué planes tiene el nuevo gobernador para su antecesor?
Sólo el tiempo lo responderá.
***
¿Qué sintió en el estómago a las 2pm del 4 de julio cuando le dijeron "nos están ganando y por mucho"? Me pregunté y aún lo hago.
Debe ser peor que la derrota frente a Argentina, mucho peor. Casi igual que la noche del 2 de Julio cuando le avisaron -también- a López Obrador "ya nos chingaron, nos la robaron".
¿Qué le habrá dicho el gobernador esa mañana cuando hablaron por teléfono?
¿Qué pensó el gobernador por la noche? ¿Se habrá dicho "me equivoqué" mientras se miraba al espejo de Casa Puebla antes de intentar dormir?
¿Cuántas mentadas de madre habrá hecho? ¿A quién?
¿Enrique Doger sonrió o también se preocupó ante la derrota? Me quedo con la primera.
¿Cuántas familias, donde el jefe de familia es burócrata, sintieron un nudo en el estómago por no saber si tendrán un espacio para trabajar en los próximos 6 años?
¿Cómo recibieron el triunfo los principales enemigos de Moreno Valle dentro del PAN? ¿Lo felicitaron aunque lo odian? ¿Callaron? ¿
Qué planes tiene el nuevo gobernador para su antecesor?
Sólo el tiempo lo responderá.
***
viernes 9 de julio de 2010
Boletas
En la secundaria del Colegio Benavente acostumbraban -no sé ahora- exhibir a los alumnos en la entrega de boletas frente a otros alumnos y hasta con los papás en el auditorio.
Los días de entrega de calificaciones eran larguísimos. Debo confesar, sin ninguna pena, que no era un buen estudiante. Nada me preocupaba, bueno sí, divertirme.
En el pasillo del lado derecho nombraban a los alumnos que tenían todas sus materias aprobadas, del lado izquierdo -nos- ponían a los demás, a los de las reprobadas y mala conducta. Desde el que tenía una reprobada hasta el que no pasaba una.
Eran días lluviosos como el de hoy, aunque el cielo estuviera azul.
***
Ya como padre, los días de entrega de boletas se han convertido en una fiesta.
En el Colegio Mundial también entregan boletas frente a todos los padres de familia aunque, a diferencia del Benavente, no dicen los promedios debajo de 9.
Seguramente me costará mucho trabajo encontrar un lugar para estacionar el coche. Todos los papás asisten al evento con la esperanza de ver a sus hijos obtener alguna medalla.
Son días lluviosos como el de hoy, aunque el cielo -para mí- es azul.
***
Los días de entrega de calificaciones eran larguísimos. Debo confesar, sin ninguna pena, que no era un buen estudiante. Nada me preocupaba, bueno sí, divertirme.
En el pasillo del lado derecho nombraban a los alumnos que tenían todas sus materias aprobadas, del lado izquierdo -nos- ponían a los demás, a los de las reprobadas y mala conducta. Desde el que tenía una reprobada hasta el que no pasaba una.
Eran días lluviosos como el de hoy, aunque el cielo estuviera azul.
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Ya como padre, los días de entrega de boletas se han convertido en una fiesta.
En el Colegio Mundial también entregan boletas frente a todos los padres de familia aunque, a diferencia del Benavente, no dicen los promedios debajo de 9.
Seguramente me costará mucho trabajo encontrar un lugar para estacionar el coche. Todos los papás asisten al evento con la esperanza de ver a sus hijos obtener alguna medalla.
Son días lluviosos como el de hoy, aunque el cielo -para mí- es azul.
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miércoles 7 de julio de 2010
Alguna vez
Alguna vez tuve un sueño que me aterró.
Pensaba que un gigante llegaba a casa de mis tías, donde pasé muchas horas de mi infancia. Los mejores recuerdos con mis primos y tíos son en esos patios que ya están en venta.
Cuando entro aún me veo jugando fut o a las escondidas. Siempre gané, no podía ser de otra forma ya que era y soy el primo más grande. Cuando eres niño sólo te preocupas por jugar, nada más.
Este pequeño post es porque me -nos- invitaron a la graduación de una prima a la que llamaba "Danielita". Hoy sale de la prepa.
Cómo pasan los años.
***
Pensaba que un gigante llegaba a casa de mis tías, donde pasé muchas horas de mi infancia. Los mejores recuerdos con mis primos y tíos son en esos patios que ya están en venta.
Cuando entro aún me veo jugando fut o a las escondidas. Siempre gané, no podía ser de otra forma ya que era y soy el primo más grande. Cuando eres niño sólo te preocupas por jugar, nada más.
Este pequeño post es porque me -nos- invitaron a la graduación de una prima a la que llamaba "Danielita". Hoy sale de la prepa.
Cómo pasan los años.
***
martes 6 de julio de 2010
Pequeños apuntes
Alguna vez escuché a mis padres hablar de partidos políticos. Sólo entendía PRI y PAN, y sobre el segundo pensé que se referían al pan de dulce, tan rico y tan engordador.
Creo, casi sin temor a equivocarme, que era la elección a presidente, cuando ganó Carlos Salinas de Gortari, mi papá hablaba de la democracia. Sí, esa de la que muchos dudaban y que hoy podemos ver en Puebla.
Existe, y eso debe reconocerse y hasta agradecerse, por qué no.
El debate sobre los candidatos y partidos ya alcanza nuevas fronteras. Ahora se platica del proceso electoral en todos los cafés y restaurantes de Puebla. No sólo la entienden y discuten los políticos, profesionistas y periodistas. Ahora los niños, las amas de casa, taxistas, jardineros, etc opinan y debaten.
La política ya alcanzó a todos y esto debe representar un cambio de fondo. Las nuevas generaciones exigirán más, mucho más a los nuevos gobernantes.
El cambio en el gobierno estatal debe ser eso: un cambio. Pero de los que ameritan una felicitación, de los que admiten un "me equivoqué, valió la pena", de los que serán recordados por las futuras generaciones que ya tienen su favorito en las aulas de las primarias poblanas.
Cuando esas generaciones voten entenderán de qué hablo en este post. De que en cada elección la gente comprende para qué sirve la política y aunque nos engañan con promesas que jamás cumplirán, seguiremos exigiéndoles cada día más. Hoy no hay ganadores ni perdedores, la verdadera ganadora es la democracia.
Creo, casi sin temor a equivocarme, que era la elección a presidente, cuando ganó Carlos Salinas de Gortari, mi papá hablaba de la democracia. Sí, esa de la que muchos dudaban y que hoy podemos ver en Puebla.
Existe, y eso debe reconocerse y hasta agradecerse, por qué no.
El debate sobre los candidatos y partidos ya alcanza nuevas fronteras. Ahora se platica del proceso electoral en todos los cafés y restaurantes de Puebla. No sólo la entienden y discuten los políticos, profesionistas y periodistas. Ahora los niños, las amas de casa, taxistas, jardineros, etc opinan y debaten.
La política ya alcanzó a todos y esto debe representar un cambio de fondo. Las nuevas generaciones exigirán más, mucho más a los nuevos gobernantes.
El cambio en el gobierno estatal debe ser eso: un cambio. Pero de los que ameritan una felicitación, de los que admiten un "me equivoqué, valió la pena", de los que serán recordados por las futuras generaciones que ya tienen su favorito en las aulas de las primarias poblanas.
Cuando esas generaciones voten entenderán de qué hablo en este post. De que en cada elección la gente comprende para qué sirve la política y aunque nos engañan con promesas que jamás cumplirán, seguiremos exigiéndoles cada día más. Hoy no hay ganadores ni perdedores, la verdadera ganadora es la democracia.
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