Una, sin duda, de las historias más hermosas del mundo...
Había una vez un apuesto príncipe que le preguntó a la bella princesa:
¿Te quieres casar conmigo?
Y ella le respondió:
NO!!!
Y entonces:
El príncipe vivió feliz por muchos años yendo a pescar, a cazar y al bar todos los días con sus amigos y tomaba mucha cerveza, vino y cava.
Se ponía borracho cuantas veces quería, jugaba al golf y comía caviar porque le alcanzaba la lana para eso y mucho más, muchísimo más.
Dejaba la ropa tirada en la silla del comedor y tenía relaciones con mujeres de la noche, vecinas y amigas.
No tenía que competir con vecinos y amigos por el mejor coche, el mejor lugar de vacaciones, etc...
Y se tiraba pedos a mansalva y meaba salpicando la tapa del baño con la puerta abierta, cagaba leyendo sin límite de tiempo y cantaba eructando y se rascaba los huevos, viendo fútbol todo el fin de semana...
Y nadie lo estaba chingando.
FIN...
miércoles 29 de septiembre de 2010
lunes 27 de septiembre de 2010
La familia, como la base de la vida
Era el año de 1994.
Duro, durísimo le pegó la crisis del 94 a mi familia. De dos autos último modelo a un taxi, vochito, prestado. Mi padre y yo caminábamos rumbo a la secundaria que estaba a unas 10 calles de mi casa. No entendía qué pasaba. El jefe de la familia había comprado una casa y, en medio de la devaluación, el precio se había incrementado unas 36 veces.
Seguía sin entender el esfuerzo que hizo para mantenernos. No recibía un sobre cada 15 días, lo de él era y es operar y consultar. Sí, es médico. Pero de los médicos de a deveras y no intentos. Jamás ha privilegiado la parte económica a la de la salud. Lo he visto decenas de veces no cobrar las consultas porque sabe que la gente "anda apretada", otros -los peores- se van sin pagar una operación y el cuarto que utilizan en el hospital.
Pero bueno, después de tanta historia sin sentido, qué seríamos sin una familia.
¿En quién podemos confiar si no es en nuestros padres y hermanos?
"Yo soy tu amigo" me decía mi padre y cuánta razón tenía. Nadie ha hecho más por mí que él.
"¿Cuántos amigos tienes, pa?" me preguntaron la semana pasada.
"Abuelo, tío Quique, el suegro y tu" le respondí a mi pequeño, pero inteligente hijo antes de ir a andar en bicicleta juntos.
Le devolví la pregunta: "¿Y tú?"
Tú, mis abuelos, mis tíos y Erik, un amigo de la escuela.
Vaya que la familia es la base para la vida.
***
Duro, durísimo le pegó la crisis del 94 a mi familia. De dos autos último modelo a un taxi, vochito, prestado. Mi padre y yo caminábamos rumbo a la secundaria que estaba a unas 10 calles de mi casa. No entendía qué pasaba. El jefe de la familia había comprado una casa y, en medio de la devaluación, el precio se había incrementado unas 36 veces.
Seguía sin entender el esfuerzo que hizo para mantenernos. No recibía un sobre cada 15 días, lo de él era y es operar y consultar. Sí, es médico. Pero de los médicos de a deveras y no intentos. Jamás ha privilegiado la parte económica a la de la salud. Lo he visto decenas de veces no cobrar las consultas porque sabe que la gente "anda apretada", otros -los peores- se van sin pagar una operación y el cuarto que utilizan en el hospital.
Pero bueno, después de tanta historia sin sentido, qué seríamos sin una familia.
¿En quién podemos confiar si no es en nuestros padres y hermanos?
"Yo soy tu amigo" me decía mi padre y cuánta razón tenía. Nadie ha hecho más por mí que él.
"¿Cuántos amigos tienes, pa?" me preguntaron la semana pasada.
"Abuelo, tío Quique, el suegro y tu" le respondí a mi pequeño, pero inteligente hijo antes de ir a andar en bicicleta juntos.
Le devolví la pregunta: "¿Y tú?"
Tú, mis abuelos, mis tíos y Erik, un amigo de la escuela.
Vaya que la familia es la base para la vida.
***
martes 21 de septiembre de 2010
No necesito ni necesitaré más
Vaya.
¡Milagro!
Que suenen y no que doblen las campanas porque he descubierto algo muy grande, grandísimo diría yo: no necesito más.
He descubierto mi verdadera vocación en esta vida: ser feliz.
Ya. Lo decidí.
No hay marcha atrás.
No puedo permitírmelo.
Que suenen las campañas una y otra y otra y otra vez.
Que no dejen de sonar porque ya no, ya no necesito más.
***
¡Milagro!
Que suenen y no que doblen las campanas porque he descubierto algo muy grande, grandísimo diría yo: no necesito más.
He descubierto mi verdadera vocación en esta vida: ser feliz.
Ya. Lo decidí.
No hay marcha atrás.
No puedo permitírmelo.
Que suenen las campañas una y otra y otra y otra vez.
Que no dejen de sonar porque ya no, ya no necesito más.
***
martes 14 de septiembre de 2010
El amor en los tiempos del Bicentenario
No cabe duda, el amor más puro, sincero e incondicional debe ser el que le tiene un padre -o madre- a su hijo.
El amor a la esposa, también, debe ser incondicional. Claro, cuando es verdadero.
¿Cómo se distingue al amor de tu vida, el verdadero, pues?
Fácil. El corazón no admite pretextos para no pensar en esa persona. Es necesaria para ser feliz, nada más. No es egoísmo como pretenden venderlo muchos "expertos" que escriben sobre el corazón.
El amor hay que vivirlo y sufrirlo. No puede ser de otra manera porque es un don. El más grande de los dones recibidos por el hombre.
No hay una forma de describir al amor, pero se siente y cuando se siente ya no importa intentar explicar qué es o cómo se siente.
Es magia, mucho más impresionante que la que David Copperfield hace en Las Vegas. Ni más, ni menos.
El amor también debe tener riesgos y hay que tomarlos porque no habrá otra vida para entregar el corazón.
Dios bendiga al amor.
***
Te amo, Chini.
El amor a la esposa, también, debe ser incondicional. Claro, cuando es verdadero.
¿Cómo se distingue al amor de tu vida, el verdadero, pues?
Fácil. El corazón no admite pretextos para no pensar en esa persona. Es necesaria para ser feliz, nada más. No es egoísmo como pretenden venderlo muchos "expertos" que escriben sobre el corazón.
El amor hay que vivirlo y sufrirlo. No puede ser de otra manera porque es un don. El más grande de los dones recibidos por el hombre.
No hay una forma de describir al amor, pero se siente y cuando se siente ya no importa intentar explicar qué es o cómo se siente.
Es magia, mucho más impresionante que la que David Copperfield hace en Las Vegas. Ni más, ni menos.
El amor también debe tener riesgos y hay que tomarlos porque no habrá otra vida para entregar el corazón.
Dios bendiga al amor.
***
Te amo, Chini.
lunes 13 de septiembre de 2010
¿Cuándo?
¿Cuándo me atreveré a tomar el boleto que me regaló la vida para el viaje interminable rumbo a mi felicidad?
¿Por qué tanto miedo?
¿Qué me impide arriesgar y quemar mis naves por algo que me hará feliz?
Hay tantas interrogantes que no puedo responderme porque no me atrevo. Ya no tengo tiempo, me molesta querer cambiar justo cuando tengo problemas, pero de algo estoy seguro: las pruebas que me ponen Dios y la vida tienen una razón de ser, podría apostarlo.
Cómo quisiera ser otro, y no otro realmente. Quisiera ser el "yo" que quiero ser. El que siempre está feliz y conforme con los regalos que le han tocado. El que lucha y no se rinde. El Josué que hace sentir bien a las personas que lo aman y a las que no.
Valor, eso es lo que me falta.
Quiero y no me atrevo; insisto, pero me falta algo aún.
No es suficiente lo hecho hasta hoy, necesito más, quiero ser otro.
Voy a ser otro. Venga otro intento con todo mi corazón.
***
¿Por qué tanto miedo?
¿Qué me impide arriesgar y quemar mis naves por algo que me hará feliz?
Hay tantas interrogantes que no puedo responderme porque no me atrevo. Ya no tengo tiempo, me molesta querer cambiar justo cuando tengo problemas, pero de algo estoy seguro: las pruebas que me ponen Dios y la vida tienen una razón de ser, podría apostarlo.
Cómo quisiera ser otro, y no otro realmente. Quisiera ser el "yo" que quiero ser. El que siempre está feliz y conforme con los regalos que le han tocado. El que lucha y no se rinde. El Josué que hace sentir bien a las personas que lo aman y a las que no.
Valor, eso es lo que me falta.
Quiero y no me atrevo; insisto, pero me falta algo aún.
No es suficiente lo hecho hasta hoy, necesito más, quiero ser otro.
Voy a ser otro. Venga otro intento con todo mi corazón.
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martes 7 de septiembre de 2010
viernes 3 de septiembre de 2010
Un viernes como hoy, pero del 2010
Hoy tuve unos minutos para mi blog.
Casi todos los medios hoy hablan del informe presidencial. Recuerdo que en el Colegio Benavente, el 2 de septiembre, preguntaban "¿Qué rescatan del informe del señor Presidente?".
Nadie levantaba la mano.
¿A quién le iba a importar eso?
Había temas más importantes en una escuela donde sólo iban hombres como las películas pornográficas que traficaba un compañero al que todos llamaban, no podía tener otro apodo, "el porno".
No sé cómo jamás lo descubrieron porque debe saber el lector que en el Colegio Benavente hacían revisión de mochilas sin avisar, casi como los operativos que hace el ejército.
Te quitaban todo lo que no tuviera que ver con tus materias.
A mí me decomisaron Sin daños a terceros de Ricardo Arjona. Imagino que pensaron que "era pecado" escuchar al cantautor. Pobre Benavente con profesores con tan pequeña mente.
***
Casi todos los medios hoy hablan del informe presidencial. Recuerdo que en el Colegio Benavente, el 2 de septiembre, preguntaban "¿Qué rescatan del informe del señor Presidente?".
Nadie levantaba la mano.
¿A quién le iba a importar eso?
Había temas más importantes en una escuela donde sólo iban hombres como las películas pornográficas que traficaba un compañero al que todos llamaban, no podía tener otro apodo, "el porno".
No sé cómo jamás lo descubrieron porque debe saber el lector que en el Colegio Benavente hacían revisión de mochilas sin avisar, casi como los operativos que hace el ejército.
Te quitaban todo lo que no tuviera que ver con tus materias.
A mí me decomisaron Sin daños a terceros de Ricardo Arjona. Imagino que pensaron que "era pecado" escuchar al cantautor. Pobre Benavente con profesores con tan pequeña mente.
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