Justo ayer, hace once años, a las 2:30pm, el patio del Instituto Mexicano Madero fue testigo del inicio de una historia de amor increíble, "como de película" dirían los más exagerados.
Me emocionó mucho pensar en ese momento, muchísimo.
Tal vez porque había olvidado que soy un ser humano común y corriente. Un día, sin darme cuenta, el trabajo me atrapó y olvidé recordar momentos que cambiaron mi vida.
Justo ayer me acordé de ese "sí" que me dijo mi hoy esposa.
Me pregunto: ¿qué sería de mí sin ella?
Seguramente, podría apostar, no escribiría este post.
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