martes 28 de junio de 2011

Mi olvidado (extraviado) blog

No sé cuándo fue la ultima vez que escribí en este espacio.

Pareciera que recurro al viejo y socorrido pretexto de "ya no tengo tiempo", pero es verdad. Como ya lo he tecleado en otras entradas, no me di cuenta, pero crecí. Me volví un adulto con muchas cosas qué hacer.

Tal vez escribiría todos los días, como antes, si recibiera un pago por hacerlo. Mi naturaleza humana, supongo.

Hace un par de días platicaba con un amigo sobre "ser padre". Me preguntó cómo iba con mi familia, sin dudarlo, le respondí "nací para ser padre, esa es mi misión".

En estos días de ausencia en mi blog cambió mi horario en el noticiero matutino: 6:00 AM es la hora de inicio. Ya sabe el lector las complicaciones a las que se enfrenta quien esto escribe para levantarse a diario, comenzando por el despertador en mi BlackBerry que siempre llega puntual veinte minutos antes de las 5 de la mañana.

El jueves tengo partido en la Escuela del Barcelona en Puebla, ubicada en la Ibero, contra el quipo de mi hijo. Desde que me lo comentó hago planes para jugar y disfrutar ese momento a su lado. Pienso -siempre que estoy con él- que los minutos que estoy a su lado nunca volverán. Jamás.

Crecerá, inevitablmente crecerá.

También llegaron mis 2 años de casado por lo civil y, para variar, olvidé la fecha. Mi amada esposa, también para variar, me lo recordó con un detalle que hoy ocupa un lugar debajo del monitor de mi oficina en el ICI, a un lado de un hermoso cuadro hecho por las pequeñas -aún- manos de mi pequeño.

¿Para qué me las llevé?

Motivación, le llamo.

Quisiera teclear sobre mi undécimo día del padre, pero eso me lo guardo para tener un pretexto mañana para visitar mi extraviado blog.