Todos -los que nacimos en los años 80- recordamos qué hacíamos cuando mataron al candidato priista Luis Donaldo Colosio.
En mi casa no veíamos la tele ese 23 de marzo. Había fallecido el padre de mi padre. Nadie, ni mis tíos o primos, tenían ganas de ver las noticias o algún partido de futbol.
Yo no entendía de pérdidas humanas, tenía a penas 11 años. Mi única preocupación era jugar y -según- estudiar.
Si no entendía de pérdidas humanas, mucho menos de política. No supe que ese día se dio un golpe, de esos que dañan severamente, a la democracia en México. Una prueba más de que la impunidad es la verdadera dueña de la política en el país.
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jueves 24 de marzo de 2011
viernes 18 de marzo de 2011
Llegó el viernes (Santo)
No recuerdo cuándo fue, pero creo que ya tiene algunos meses que pasó.
Un día, sin darme cuenta, empecé a amar los días viernes.
Creo que este amor al día seis (porque así lo dice la Biblia) de la semana es normal en el ser humano. Bueno, para los humanos que trabajamos.
La vida pasa, jamás se detiene, jamás lo hará.
No he aprendido a ser indiferente ante muchas cosas. Lo he intentado, lo juro, pero no siempre puedo evitar enojarme ante actos que no deberían afectarme.
Es mi naturaleza, supongo.
Por lo pronto, me voy a disfrutar el fin de semana con mi familia, con esas dos personas que amo sin condiciones. Por los que vivo, pues.
Estuve a punto de escribir de viejos conocidos -de bares y canciones-. A punto, tal vez el lunes.
Un día, sin darme cuenta, empecé a amar los días viernes.
Creo que este amor al día seis (porque así lo dice la Biblia) de la semana es normal en el ser humano. Bueno, para los humanos que trabajamos.
La vida pasa, jamás se detiene, jamás lo hará.
No he aprendido a ser indiferente ante muchas cosas. Lo he intentado, lo juro, pero no siempre puedo evitar enojarme ante actos que no deberían afectarme.
Es mi naturaleza, supongo.
Por lo pronto, me voy a disfrutar el fin de semana con mi familia, con esas dos personas que amo sin condiciones. Por los que vivo, pues.
Estuve a punto de escribir de viejos conocidos -de bares y canciones-. A punto, tal vez el lunes.
jueves 17 de marzo de 2011
Esperaba al segundo
Ayer pensé que me enteraría -de forma oficial- del segundo embarazo de mi esposa.
No fue así.
La prueba casera, comprada en la Farmacias del Ahorro, dijo al emocionado padre que las sospechas se quedaron en eso: en sospechas.
Nadie lo esperaba tanto como yo. No es el momento y tal vez nunca lo será porque no está escrito en los planes que tiene para mi familia alguien muy poderoso y que observa todo desde arriba.
Lo acepto porque mi fe me hace hacerlo, porque creo en mi fe.
Si llega o no llega, bienvenido, pequeño (a).
Será para la próxima, ni modo.
No fue así.
La prueba casera, comprada en la Farmacias del Ahorro, dijo al emocionado padre que las sospechas se quedaron en eso: en sospechas.
Nadie lo esperaba tanto como yo. No es el momento y tal vez nunca lo será porque no está escrito en los planes que tiene para mi familia alguien muy poderoso y que observa todo desde arriba.
Lo acepto porque mi fe me hace hacerlo, porque creo en mi fe.
Si llega o no llega, bienvenido, pequeño (a).
Será para la próxima, ni modo.
martes 15 de marzo de 2011
Justo ayer
Justo ayer, hace once años, a las 2:30pm, el patio del Instituto Mexicano Madero fue testigo del inicio de una historia de amor increíble, "como de película" dirían los más exagerados.
Me emocionó mucho pensar en ese momento, muchísimo.
Tal vez porque había olvidado que soy un ser humano común y corriente. Un día, sin darme cuenta, el trabajo me atrapó y olvidé recordar momentos que cambiaron mi vida.
Justo ayer me acordé de ese "sí" que me dijo mi hoy esposa.
Me pregunto: ¿qué sería de mí sin ella?
Seguramente, podría apostar, no escribiría este post.
***
Me emocionó mucho pensar en ese momento, muchísimo.
Tal vez porque había olvidado que soy un ser humano común y corriente. Un día, sin darme cuenta, el trabajo me atrapó y olvidé recordar momentos que cambiaron mi vida.
Justo ayer me acordé de ese "sí" que me dijo mi hoy esposa.
Me pregunto: ¿qué sería de mí sin ella?
Seguramente, podría apostar, no escribiría este post.
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